Es increíble como pasa el tiempo, y la verdad que no es mucho, pues ya llevo 5 años de haber aceptado a Jesucristo como mi salvador y mi vida ha cambiado de una manera que ni yo mismo me creo. Siempre fui un tipo muy orgulloso y creído de mi mismo, pensando que gracias a mi inteligencia había logrado todo lo que tenia (la verdad no tenia nada), me sentía muy creído porque tengo una profesión que no me costo un cinco, pues nací con ese don de parte de Dios (ahora así lo comprendo); y así empezó mi vida que como el hijo prodigo me fui de la casa a los dieciocho años, y con la herencia que yo mismo me tomé robada a mi Padre Celestial, huyendo de los consejos que mi madrecita me daba, y creyendo que iba a conquistar al mundo con mi inteligencia me lancé al mismo, y sin saber, lo que empezó a ocurrir es que el mundo era el que me empezaba a conquistar o mejor dicho Satanás que con sus luces multicolores a media noche y por los bares del centro de San Salvador me hizo sentir que yo era uno de los mas importantes entre mis amigos de borrachera y los mas listos de ellos me daban una palmadita en la espalda y me decían “vos si sos mejor que cualquiera de mis hermanos, por eso te quiero un montón, como quisiera ser como vos y ganar lo que vos ganas, que suertuda es tu mujer (suerte? Si a la pobrecita no le llevaba mas que el gasto cabalito para la comida…), que tiene a un marido como vos….” Y así me iban lavando el cerebro y el que les escribe pagaba las bebidas, ordenaba las botellas de licor y les daba para la ‘cinquera’ y todavía los repartía a cada uno de ellos a sus casas como todo un buen taxista.
El enemigo se fue apoderando mas y mas de mi y me fue haciendo prisionero de la maldad, de los pecados de la carne, y después de trabajar ocho años en diferentes agencias de publicidad en mi país, me salió la oportunidad de trabajar en Guatemala en una agencia de publicidad y yo pensé, ‘que bueno, hoy si, le dije a mi esposa, me voy a componer, ya no voy a tomar y te prometo que todo va a cambiar, lo único que cambio fue el lugar, yo seguí siendo el mismo y peor aún, me iba hundiendo mas y mas en el abismo de la muerte, el enemigo me iba metiendo cada vez mas en las profundidades de las tinieblas, hasta que mi Salvador y después de casi un año de estar en la bella ciudad de Guatemala y en otro intento para que yo abriera mis ojos, mandó a mi hermana desde Los Angeles, California y ella me dijo: Ricardo, por que no te vas conmigo para los Estados Unidos, allá vas a ganar mas de lo que ganas aquí, y yo le dije, ‘qué voy a ir a hacer allá, si aquí gano bien –en ese tiempo ganaba Novecientos Quetzales que era igual como ganar en dólares, pues la moneda era igual–, y ella me dijo, ‘bueno, te esperaré dos semanas a ver si te decides’ y yo todavía le contesté, ‘lo dudo’. Pero en ese lapso pensé que talvez era mejor y al cabo de las dos semanas emprendí el camino junto a ella, sus dos hijos y mi mamá, en ese momento y como les pasó a los esclavos cuando eran sacados de Egipto, me sentí contento y otra vez me dije; ahora sí, ahora si me compongo y empecé la nueva vida aquí en Los Angeles, pero al igual que los israelitas, cuando ya estuve bien con mi trabajo, me olvidé de las promesas que me había hecho y otra vez, directo al camino de la perdición, bendito sea Dios que El no es rencoroso como yo, sino ya me hubiera desecho desde hace mucho tiempo y fue así como otra vez el Señor mandó a otro angel por mí, esta vez fue un hermano en Cristo, un evangelista, un guerrero de la calle, este hermano llegó muy temprano como a las ocho de la mañana al lugar de trabajo que tenía, en ese entonces era una publicación en español, y me preguntó por el dueño y yo le pregunté: ‘tiene cita con él a esta hora?’, le pregunté eso porque el dueño llegaba siempre como a las 11 de la mañana y él me contesto ‘bueno esperaré un ratito’ y luego empezamos a platicar y me preguntó que es lo que yo hacía y yo le contesté, yo soy el que hago la revista, la preparo digitalmente y luego la mandamos a la imprenta para su impresión, y el me dijo, que bueno, fijate que me gustaría platicar contigo (los planes de Dios…), pues tengo un periódico que me gustaría que me lo hicieras, no más que es una publicación cristiana, y yo le dije, no importa, yo hago todo tipo de publicaciones y así quedamos, él se retiró y como a las dos semanas regresó, siempre a la misma hora y yo desde que lo vi le dije, todavía no ha llegado el dueño, y él me dijo no importa, ahora no vengo por él, vengo por tí (los planes de Dios….), y yo le dije bueno que se ofrece, y el me dijo que un pastor de una iglesia quería que le diseñaran un web site y me dio la dirección y fui, al llegar a la iglesia saludé al pastor y me dijo que me sentara y que al final del servicio ibamos a platicar y así lo hice, y me senté y empece a murmurar en mi mente a ver que cosas iba a decir el pastor en su predicación y el Espíritu Santo que es mas poderoso que yo me cambio los planes y me hizo que por primera vez en la vida pusiera atención a la palabra y me abrió los oídos espirituales y no se que pasó, pero déjenme decirles que ya para esos días era a diario que me tenía que tomar unos tragos para poder seguir vivo, decía yo, y la primer prueba se me puso al final del servicio cuando el pastor me preguntó que cuanto le iba a costar el web site y después de ponernos de acuerdo me pagó de un sólo $900.00 dolares como pago total por el trabajo y lo que más me sorprendió fue que sin conocerme me dio esa cantidad y solo me pregunto que cuando iba a estar listo y yo le respondi que en un par de semanas y me retiré muy contento a mi casa; y allí Dios se glorificó conmigo y alabado sea El, pues no se ni como pasó pero desde que salí de ese primer encuentro con Jesús, ya no volví a beber ni una sola gota de alcohol y empecé a sentir la necesidad de buscar más y más de El y no me ausenté para nada asistiendo a todos los servicios de la iglesia y a los pocos meses empezaron los milagros:
Milagro No. 1
La reestructuración de mi hogar, pues ya estaba todo desquebrajado con mi esposa a punto de dejarme.
Milagro No. 2
Mi madrecita empezó a acompañarme a la iglesia y yo pensé que solo iría una vez pues siempre había mostrado que no le gustaba ninguna religión y la sorpresa mía fue que ella nunca dejó de asistir conmigo a la iglesia y hasta el día de su partida con El Señor ella fue fiel a Jesucristo. Alabado sea mi Señor Jesús.
Milagro No. 3
Mi hijo en El Salvador que iba por el mismo camino que el mío y por el cual yo pensaba que iba a ser imposible que él cambiara por estar tan lejos de mi, pero yo no sabía de que para Dios todo es posible y mi sorpresa fue de que de repente en una de las llamadas telefónicas me comunicaba que ya se había acercado a la iglesia local de su barrio y que ya no bebía y hasta el cigarro había dejado, Gloria sea a Dios, esa fue una gran alegría para mi y mi esposa que ya para ese entonces ya me acompañaba a la iglesia, ella ya había recuperado la confianza en mí.
Milagro No. 4
Me llaman de un lugar en el cual yo estuve trabajando con anterioridad y por mis malas actitudes yo lo había dejado hacía más de dos años atrás y cuando me llamaron para preguntarme si quería volver a trabajar para ellos yo solo le di gracias a Dios pues siempre me había lamentado de haberlo perdido y el Señor Jesús me lo devolvía y para gloria y alabanza de mi creador todavía estoy trabajando en el mismo lugar al cual considero que es una gran bendición de parte de Dios, pues eso representa una seguridad económica muy necesaria en estos días.
Milagro No. 5
El que yo me esté comunicando con usted por medio de este sitio web, que es una creación de mi hijo Edgar Escobar el cual junto con toda mi familia, estamos haciendo el esfuerzo por salir adelante, por mantenernos en la lucha, esperando que por la gracia de Dios y su misericordia, nos mantengamos siempre unidos con la fe puesta en la venida de Nuestro Señor Jesucristo. A él sea la Gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
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